Novela

El disparo de argón

Materia dispuesta

El testigo

Llamadas de Ámsterdam

Arrecife

El disparo de argón

     Dos temas articulan la sugerente trama de El disparo de argón: la mirada y la ciudad. Un espacio definido les sirve de vínculo: la clínica de ojos del doctor Suárez, versión mexicana de la célebre Clínica Barraquer en Barcelona. Casa de los signos, el edificio levantado por Suárez pretende servir a la vista y a la visión, a la salud y las formas trascendentes que entran por los ojos. Pero este ideal ocurre en un México convulso, donde el tráfico de órganos es una activa variante de la economía informal. El sueño ha sido pervertido y Suárez no puede ser localizado; el gran profeta de la vista se ha vuelto invisible. Su discípulo Fernando Balmes debe buscar el hilo que lleve al maestro. Todo lo que pasa por sus ojos -la ciudad, la clínica, los otros- se somete al rigor del oftalmólogo hasta que algo nubla su horizonte: una mujer altera el cristal con que mira el mundo y una trama de sombras lo adentra en un país donde la urgencia no es curar los ojos sino venderlos.

Materia dispuesta

  Materia dispuesta es un irónico reverso de la novela de aprendizaje: Mauricio Guardiola, protagonista del libro, crece en una cultura que perdió la brújula y no sabe cómo ser “auténtica”. En esta peculiar educación sentimental, toda tradición es absurda; incluso la tierra, marcada por los terremotos, se comporta en forma vacilante.

En Materia dispuesta la religión, los lazos familiares, el teatro, la sensualidad, las calles, los olores y aun las salas de bronceado ofrecen lecciones originales y no siempre edificantes. El antihéroe de este proceso formativo es adicto a lo dulce, el tabaco y otros estímulos capaces de suavizar la realidad: enfrenta el mundo como “materia dispuesta”. La feliz paradoja narrativa es que el protagonista indolente, casi inactivo, provoca historias singulares.

Villoro prosigue la reinvención territorial de la ciudad de México iniciada en El disparo de argón y se apropia de otro escenario simbólico, Terminal Progreso, la orilla donde la ciudad se mezcla con lo que queda del lago de los aztecas.  

El testigo

    Julio Valdivieso, intelectual mexicano emigrado a Europa, vuelve a su país después de una larga ausencia. El PRI ha perdido al fin las elecciones y se inicia un peculiar período de transición. Julio vuelve a ese tiempo extraño de los regresos, donde se reencuentra con lo que pudo ser. En ese retorno extático y terrible se enfrenta a las claves de un amor perdido, la leyenda viva del poeta Ramón López Velarde, un episodio de la guerra cristera que depende de su propio nombre. En un singular rito de paso, regresa a una Ítaca azotada por el crimen organizado, la política entendida como conspiración, un México donde las cuentas mal saldadas de la Revolución regresan con aire de tragicomedia y la épica se vuelve telenovela. Irónica revisión de los mitos y la condición mediática del mundo contemporáneo, exultante reivindicación de la poesía como sustrato perdurable en el caos de la historia, El testigo es una de las novelas más estimulantes de la literatura contemporánea.

Llamadas de Ámsterdam

  Llamadas de Ámsterdam es una extraordinaria historia de amor. Con una impecable tensión narrativa, Juan Villoro despliega una trama hecha de coincidencias, separaciones, misteriosas oportunidades de reencuentro. La acción ocurre en una calle circular, trazada sobre la pista donde una vez corrieron caballos de carreras. Ahí, dos amantes apuestan su “resto” en busca de una última recompensa. Si en El testigo Villoro trazó un amplio panorama narrativo, en Llamadas de Ámsterdam demuestra su pericia para diseñar una novela breve que retoma elementos del sueño y el espejismo sentimental. Movidos por una fuerza inconsciente, los protagonistas de esta historia inventan una realidad alterna, hecha de llamadas telefónicas, para brindarle una segunda oportunidad a sus deseos. Ante la añoranza de lo que han perdido, los personajes hacen de un país imaginario su más genuino sitio de reunión. En los grandes romances los sentimientos son más intensos que los hechos. Llamadas de Ámsterdam comprueba esta sentencia.

Arrecife

  Hubo un tiempo en que las playas eran un sitio de descanso. En la época del turismo extremo los viajeros necesitan otras emociones. Mario Müller, ex integrante del grupo de rock Los Extraditables, descubre una visionaria posibilidad en el Caribe: los placeres del miedo. Y a orillas de un inmenso arrecife de coral edifica La Pirámide, resort que ofrece peligros controlados hasta que un buzo muere fuera del agua. Müller conoce la naturaleza de sus huéspedes: unos crían arañas venenosas, otros juegan a la ruleta rusa, otros quieren actualizar los sacrificios mayas. En el arrecife, delicadas especies nadan entre piedras afiladas. 

Reflexión sobre los daños que elegimos para intensificar la vida, esta apasionante novela de Juan Villoro describe una nueva ecología: el cambio climático vacía los hoteles y el lavado de dinero los regenera como emporios fantasma.

Pero Arrecife también es una historia de amistad, amor y redención. Mario Müller recupera a su mejor amigo para asignarle una misión que transformará tres biografías. Tony Góngora, narrador de los hechos, ha perdido buena parte de la memoria. La Pirámide representa para él una variante de la caverna de Platón, un sitio de aislamiento donde «conocer es recordar». La intriga policiaca lo lleva al fondo de sí mismo. 

Con la ironía y la profundidad reflexiva que definen su escritura, Juan Villoro, uno de los mejores escritores latinoamericanos en tantos géneros literarios, otorga realidad a una utopía: los problemas de ese paraíso son las virtudes de una novela excepcional. 

© 2020 creado para JV por Sofía Grivas.