Teatro

Muerte parcial

El filósofo declara

Conferencia sobre

la lluvia

La guerra fría y otras batallas

Muerte parcial

  Se podría clasificar a Muerte parcial como una pieza de pura malicia o de malicia pura. Su íncipit -porque también el teatro puede trabajar con íncipites- parece extraído de una noticia periodística: cinco cadáveres, con los rostros ensangrentados, son iluminados por el flashazo de un fotógrafo.

La obra se desencadena luego con vidas que se antojan paralelas: dos parejas, dos conflictos de personajes suspendidos en el limbo -en el círculo de cal de la imaginaria, donde espera su turno el próximo bateador-, sometidos a una muerte parcial, deseosos de vivir ¿desde la muerte? una segunda oportunidad. Del thriller prometido a la atmósfera del absurdo; a un universo donde los cuatro protagonistas aguardan, como quien espera a Godot, la llegada o la aparición de un cincuentón de nombre vulgar: Ernesto Velarde. Muerte parcial, el thriller y la irrealidad, transita con una soltura expectante.

Vicente Leñero

El filósofo declara

 

  En esta, la segunda obra de teatro publicada por Juan Villoro, se describe con humor e ironía la actividad obligatoria que es reflexionar, incluso a pesar de uno mismo.

Dos viejos filósofos, amigos de juventud, se reencuentran después de muchos años. La finalidad: manifestar afectos velados que rayan en una especie de revancha, fermentada con las décadas, de la que nadie en esta obra parece salir indemne. A través de la memoria que rescata por igual el vértigo de los amores furtivos de juventud y la pasión por el ejercicio del pensamiento, estos personajes revelan la naturaleza de sus almas, los vicios que han adquirido como pasatiempo de una vida en perpetuo juicio y los pequeños placeres que les mantiene en contienda en un país donde el poder político y la estulticia se erigen como emblemas de una historia que parece no tener escapatoria.

Conferencia sobre la lluvia

  Conferencia sobre la lluvia aborda una situación teatral por excelencia: hablar en público. Un conferencista extravía sus apuntes y el nerviosismo lo lleva a decir cosas impensadas. El tema de la charla es la relación entre la lluvia y la poesía amorosa. En el vértigo de la improvisación, el protagonista habla de sí mismo pero no abandona su propósito original; a su mente acuden los poetas que han cambiado el clima con sus versos. De manera fascinante se mezclan dos formas del discurso: la conferencia y la confesión. Protagonizado por un bibliotecario, este monólogo escrito por Juan Villoro es una honda y muchas veces irónica reflexión sobre la vida de los libros y las emociones que despiertan. Una biblioteca es una colección de amores, repudios, sospechas y nostalgias, por lo que dicen sus volúmenes, pero también por el modo en que han sido leídos. Conferencia sobre la lluvia depara una sorpresa final: el destinatario de la charla. Si un libro depende del lector, una conferencia depende del público. La voz tiene sentido si alguien la oye. Misteriosamente, también define a quien la oye. Escuchar es ser interpretado. Un conferencista habla en escena. Ha perdido sus papeles y sus palabras se precipitan. Mientras tanto, una presencia sigilosa lo escucha con el azoro que provoca la caída de la lluvia.

La guerra fría y otras batallas.

Teatro reunido

En este volumen se recogen seis textos dramáticos de Juan Villoro: El filósofo declara, Muerte parcial, Conferencia sobre la lluvia, La desobediencia de Marte, Cremación y La guerra fría, los cuales se acompañan de un prólogo del investigador teatral y filósofo Víctor Molina, y una entrevista que la historiadora y crítica teatral Zavel Castro hace al autor.

Filosofía de vida

Filosofía de vida

Adaptación de Javier Daulte

“Siempre me ha intrigado saber cuándo veré por última vez a una persona. Filosofía de vida parte de esa encrucijada dramática: dos filósofos se encuentran para una confrontación final. Su amistad ha sido una peculiar forma de rivalidad. Profesionales de la razón, procuran mantener las emociones a distancia. Este encuentro será diferente: los acompañará una mujer que definió la vida de ambos. ¿Hay límites reconocibles para la inteligencia? ¿En qué momento las ideas se transforman en neurosis? George Steiner dice que un lugar común es una idea cansada. Por contraste, el disparate puede ser visto como una idea anticipada. En esa zona se mueve Filosofía de vida: el demorado encuentro de dos precipitados.”


 

© 2020 creado para JV por Sofía Grivas.